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CANINOS - Monta no deseada
MANEJO TERAPÉUTICO DE LA MONTA NO DESEADA Y/O ABORTO EN LAS HEMBRAS CANINAS Y FELINAS DOMESTICAS.


Una de las consultas mas frecuentes en el ejercicio diario de la profesión veterinaria, es por ejemplo, “Doctor, mi perra fue montada accidentalmente por un perro y nosotros no queríamos ponerla “en cría” , ¿Qué hago ? “. Una pregunta sencilla que aparentemente merecería una respuesta sencilla. Esto es todo lo contrario, el manejo terapéutico de una monta no deseada que no es lo mismo que provocar un aborto, ya que lo primero no necesariamente indica trabajar sobre una hembra gestante debido al tiempo transcurrido desde la monta a la acción terapéutica o sencillamente porque esa hembra copulada no quedó preñada. O tal vez sí, el manejo de una monta no deseada puede ser sinónimo de aborto si el tiempo transcurrido después de la monta fue suficiente para que la hembra esté gestando o diagnostiquemos por diferentes métodos que efectivamente esto es así.
Sea cual fuere el caso, el trabajar sobre este tipo de mascotas implica un acto médico serio y merece una consulta planificada con el profesional veterinario ya que al existir varios métodos terapéuticos que varían con cada caso en particular, como son los dependientes de la etapa del ciclo estral de la hembra, de los días transcurridos desde la última monta, si está o no efectivamente gestada, etc., etc.
Este manejo está justificado la mayoría de los casos por varios motivos, entre los cuales pueden ser, hembras en las cuales está contraindicada la gestación y parto por problemas físicos (fracturas de pelvis anteriores, canal de parto estrecho entre otros.), mala conducta materna conocida anteriormente o peor, abandono intencional de la camada entera por parte del propietario o hasta sacrificio por llamarlo de una manera “suave” de estas crías, posteriormente al parto.
Yo aconsejo planificar la primer consulta con la mascota, ya, arriba de la camilla, es decir examinándola y realizando una colpocitología para saber en que etapa del ciclo sexual se encuentra o además poder visualizar la presencia de elementos anormales que contraindiquen tal o cual método terapéutico .La colpocitología, es la toma de muestra del epitelio vaginal y procesamiento de la misma (Algunos puntos similares al examen Papa Nicolau que se realiza en las mujeres.). De este examen clínico completo, mas los datos aportados en detalle por el propietario de la mascota, ya estaríamos en condiciones de sugerir un tratamiento cuyo principio debe ser el de salvaguardar la salud de la hembra.
A veces pueden existir mas de una posibilidad terapéutica que entre otras cosas depende del valor reproductivo de la paciente, mantenerla saludable para futuras gestaciones, si deseadas, etc.
A grandes rasgos y sin entrar en detalles técnicos engorrosos, podemos optar por el tamiento médico: implica el uso de drogas hormonales y no hormonales. Algunos de ellos previenen la implantación del huevo en el endometrio del útero mediante cambios en ese lecho o sea no causan aborto, sencillamente, porque son administrados antes de que se instale la gestación. Otros por el tiempo que transcurre de la monta fértil hasta que se instala el tratamiento, sí, causaran aborto con reabsorción fetal o también con posibilidad de expulsión hacia el exterior de restos fetales. Algunos tratamientos tienen alto riesgo de efectos secundarios, secuelas reproductivas indeseables o de otro tipo, otros con mínimas o casi nulas posibilidades de riesgos.
Por otro lado también se considera el tratamiento quirúrgico: que sería la ovariectomía (extirpación quirúrgica de los ovarios o también conocida por “castración”) u ovariohisterectomía (corresponde éste término a la extirpación quirúrgica de los ovarios y el útero.), según corresponda el caso clínico. Demás está decir que este método se reserva para hembras que el propietario no desea reproducirlas en el futuro o porque también por ejemplo posean rasgos indeseables que se puedan transmitir genéticamente entre otros casos.
Algo importante de destacar es el hecho de que ciertos protocolos para el manejo de una monta no deseada no distinguen su implementación en una perra no preñada, que posiblemente quedará o no preñada y una que sí está preñada al momento de realizarlos, porque sencillamente, al tiempo que se instauran, la mayoría de los exámenes diagnósticos no la detectan.
Es decir que por ejemplo algunos métodos quirúrgicos se deciden en realizar aún no sabiendo, por el tiempo en que se llevan a cabo, si la hembra está o no preñada (lo que no sería malo si el propietario pensaba en “castrarla” de todas maneras) o sí, considero que es peor el caso del uso de determinadas drogas hormonales con potenciales efectos secundarios que se administran inmediatamente de ocurrida una monta (hasta en algunos casos se supone que la hubo sin haberla visto y por lo tanto las probabilidades de monta fértil son francamente bajas) y obviamente en estas situaciones se estarían administrando posiblemente sin sentido lógico.
En resumen, es la consulta con su médico veterinario de confianza, programada con antelación por el tiempo que lleva hacerla seriamente (personalmente sugiero que sea con la paciente en la camilla) en la cual se le dará la posibilidad de optar por uno u otro método de manejo de monta no deseada y/o provocar el aborto, según sea el caso, que tendrán sus ventajas e inconvenientes y que su médico veterinario le ayudará a escoger para que la salud de su mascota siga siendo óptima.

Dr. Daniel M. Acosta Viana
Médico Veterinario
Ctro. Médico Veterinario Norte
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